Latente la leptospirosis en la región Norte de Puerto Rico

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Latente la leptospirosis en la región Norte de Puerto Rico

La mortalidad e incidencia de la bacteria de la lepstopirosis ha marcado territorio e incidencia en el área Norte de la Isla, a juzgar por un estudio epidemiológico hecho por médicos residentes del Manatí Medical Center (MMC).

El infectólogo Lemuel Martínez en conjunto con las médicos residentes Ana García y Maribel Colón, evidenció que la población del área Norte de Puerto Rico, específicamente pueblos como Morovis, Arecibo, Hatillo Manatí, entre otros, son focos prevalentes de contagio con la mortal bacteria, que provoca síntomas en los pacientes similares a los del dengue como lo son la tos seca, fiebre, dolor de cabeza, náuseas, vómitos, diarreas, entre otros.

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La lepstospirosis es transmitida por la bacteria Lepstospira, contenida comúnmente en orina de ratones, cuerpos de aguas dulces, ambientes de climas húmedos, ambientes de ganadería y agricultura, que de paso, caracterizan la región Norte.

“Nosotros vemos casos de lepstospirosis frecuentemente, pero no hemos visto la importancia y conciencia necesaria. Los casos siempre se han reportado al Departamento de Salud, pero el problema es que la información fluye solo de nuestra parte y nosotros sabemos que la incidencia de la bacteria es mucho más alta de lo que reportamos. Lo sabemos por nuestra experiencia médica y porque el CDC (Centro para el Control y Prevención de Enfermedades) encontró en estudios que los pacientes con dengue, que es una enfermedad prevalente, también pueden tener lepstospira a la misma vez”, sentenció Martínez en entrevista con este medio.

El estudio retrospectivo analizó 74 expedientes con sospecha clínica de la condición entre los años 2004 al 2014, donde solo 45 casos fueron pacientes a los que se les confirmó que tenían la enfermedad. Entre los resultados principales se destacaron que la mayoría fueron pacientes varones, quienes más se exponen a trabajos de ganadería.

La mayoría de los pacientes llegó a la sala de emergencia con fiebre, dolor de cabeza, plaquetas bajas, entre otros.

Además, el 35% de los pacientes con lepstospira reflejaron un margen elevado de células blancas (indicativos de posible infección) en los laboratorios, detalle clínico que sirve como distintivo a la hora de sospechar de la enfermedad. También, el 91% de estos pacientes infectados con la bacteria tenían la bilirrubina alta.

Entre los pueblos que más reportó casos de pacientes con lepstospira fue Morovis, donde se registraron 15 pacientes infectados y 25% eran personas que trabajaban con materiales de construcción.

“También tenemos un problema muy serio. Nosotros no tenemos las herramientas para detectar la enfermedad de manera rápida, no porque no hemos desarrollado la tecnología sino que no existe de este lado del mundo. No tenemos un laboratorio que nos diga de manera rápida que un paciente tiene lepstospirosis. La única manera que tenemos que diagnosticar lepstospirosis es por anticuerpos, que es una manera indirecta de detectar la enfermedad. Las pruebas de anticuerpos tardan tiempo en hacerse de hasta dos a tres semanas. Al ver frecuentemente casos de lepstospirosis en nuestra sala de emergencia, ya los médicos al tener la sospecha rápido tratan al paciente”, explicó, quien añadió que pese al tratamiento a los pacientes con sospechas de la enfermedad, la lepstospirosis ha marcado mortandad entre las personas infectadas.

Por tal razón, el estudio pone en relieve nuevamente ante las autoridades salubristas y la clase médica del país la importancia de crear conciencia sobre la incidencia de la bacteria en la isla y la necesidad de que la población tome las medidas preventivas adecuadas.

“Este estudio confirma que esto es una región de alta incidencia y hacer una intervención social y que exhortemos a la población a tomar las medidas preventivas en cuanto a la exposición en los lugares donde más se encuentra la bacteria. Tenemos que educar”, concordaron por su parte las doctoras García y Colón, quienes agregaron que no se descarta la continuación del estudio.

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