Misión intervencional contra las amputaciones

Detectan virus de bronquiolitis en paciente adulto en Puerto Rico
3 febrero, 2018
Investigadores utilizan por primera vez tecnología para medir el riesgo de pacientes con epilepsia mientras conducen en la carretera
5 febrero, 2018

Misión intervencional contra las amputaciones

Dr. Damián Grovas Abad, cardiólogo intervencional del Centro Cardiovascular de Puerto Rico y el Caribe. Copyright Servicio de Noticias Científicas de Medicina y Salud Pública de Puerto Rico.

Tal pareciera que fue criado entre las aulas de un quirófano y que sus primeras lecciones de vida fueron a través de una pantalla experimentando con arterias del corazón y superando juegos de lógica que de alguna forma, evitara las remociones de extremidades debido a la enfermedad periferovascular.

Su dominio total sobre las herramientas más avanzadas dentro del campo de la cardiología intervencional, combinada con una una franca personalidad han hecho que el Dr. Damián Grovas Abad se haya convertido en uno de los especialistas que realiza más intervenciones en Puerto Rico y Latinoamérica, donde además, se ha posicionado como líder en entrenamientos y cursos a médicos.

Son ocho años los que acompañan a su práctica periferovascular, que incluye la parte coronaria y estructural del corazón. De 30 a 40 casos se registran por semana bajo su intervención cardiológica desde el Centro Cardiovascular de Puerto Rico y el Caribe.

El 77% de su práctica es como fiel combatiente de la enfermedad periferovascular. De esos, más del 60% de los pacientes tienen Critical Limb Ischemia (CLI) o obstrucciones arteriales severas. Mientras, el 33% de los casos son atípicos, 15% son pacientes claudicantes y 50% son asintomáticos, detalló el cardiólogo intervencional.

Más allá, Puerto Rico ocupa el primer lugar en la estadística de diabetes, con alrededor de 12.9%, donde un 30 a 40% padecerán de enfermedad periferovascular y a su vez, el impacto de la misma será “multinivel”, explicó en entrevista con la Revista de Medicina y Salud Pública (MSP) Grovas Abad.

Hoy día los pacientes que se amputan llegan con CLI, úlceras que no curan y con gangrena, estipuló a MSP el subespecialista.

“Amputación no debe ser la primera opción para un paciente con enfermedad periferovascular no importa la magnitud. Deberían darle opción de hacerle “doppler” (examen de ultrasonido vascular), angiograma y explorar las posibilidades de revascularizarlo. La enfermedad periferovascular está afectando tanto a jóvenes de 35 años y hasta los 90. Es una gama de pacientes de distintas edades”, enfatizó.

Mencionó que el costo anual de un paciente amputado sobrepasan los $40 mil, entre gasto quirúrgico, de equipo, rehabilitación física, psiquiátrica y emocional, la instalación de prótesis, entre otros factores.

“El costo de un paciente revascularizado podría rondar de $6 mil a $10 mil, más los $600 de medicamentos anuales. Podría parecer mucho en un inicio, pero versus a la amputación es un costo comparable. Las aseguradoras deben estar consciente de esto. Cubrir a un paciente amputado es más costoso”, formuló.

“Nuestro norte es evitar las amputaciones en Puerto Rico. Se amputa un puertorriqueño diariamente y sobre 400 pacientes al año. Estamos trabajando para que en los próximos años podamos disminuir las amputaciones en un 50%, cerca del 2020. El impacto de tener este paciente periferovascular y crítica en la sociedad es sumamente negativo porque aquel que no se le revasculariza, es uno que no podrá ir a su trabajo, no puede tener vida familiar ni social y no puede proveer el pan de su familia y se convierte en un sustento económico del gobierno”, finiquitó.

[autor_bio]

Send this to a friend