Médicos intervienen quirúrgicamente raro síndrome de abertura torácica venoso en Puerto Rico

A este tipo de pacientes se les recomienda remover la primera costilla y los músculos que están causando compresión

Belinda Burgos Belinda Burgos
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Médicos intervienen quirúrgicamente raro síndrome de abertura torácica venoso en Puerto Rico

Con tan solo 21 años, un joven fisiculturista podría figurar entre los primeros intervenidos con éxito al presentarse con una abertura torácica tipo venoso en Puerto Rico.

Se trata de un grupo de trastornos que ocurren cuando los vasos sanguíneos o nervios en el espacio entre la clavícula y la primera costilla (abertura torácica) se comprimen. Puede provocar dolor en los hombros y el cuello y entumecimiento en los dedos.

Existen varios tipos de síndrome de salida torácica, entre ellos, el síndrome de salida torácica neurogénica (neurológica), siendo el tipo más común de síndrome de salida torácica se caracteriza por la compresión del plexo braquial

El síndrome de salida torácica vascular, que ocurre cuando una o más de las venas (síndrome de salida torácica venosa) o arterial (síndrome de salida torácica arterial) debajo de la clavícula se comprimen y el síndrome de salida torácica de tipo inespecífico, que pueden presentar dolor crónico en el área de la salida torácica que empeora con la actividad, pero no se puede determinar una causa específica del dolor.

“Los pacientes que me están llegando durante los dos últimos años vienen diciendo que no hay nadie que pueda hacer esto. El síndrome de apertura torácica prácticamente es un síndrome compresivo que ocurre en el cuello y el pecho y es que, en esa área del cuerpo, hay varias estructuras que pasan por esa abertura, como el nervio plexo braquial, la vena subclavia y la arteria subclavia. Este caso interesante es de un paciente joven de 21 años, que es fisiculturista, el cual presentó un síndrome de apertura torácica venoso”, explicó en entrevista con Medicina y Salud Pública (MSP) el doctor Rafael Santini, cirujano vascular del Centro Médico Episcopal San Lucas en Puerto Rico.

“Este paciente presentó hinchazón repentina del brazo y dolor luego de una sesión de gimnasio bastante fuerte. Se tiene la sospecha de que tiene un coágulo en la vena por la compresión. Le diagnosticamos el coágulo y se llevó a sala para ponerle un catéter que funciona como una infusión con un medicamento que va a romper el coágulo. Esto para que los síntomas de hinchazón mejoren y el paciente no termine con hinchazón crónica y se recupere más rápido. Luego, se anticoagula con medicamentos por boca y se espera de 2 a 4 semanas antes de la cirugía definitiva para esperar que pase la inflamación de la vena y que la cirugía sea un poco más fácil”, abundó.

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Compresión de vena subclavia causada por la primera costilla tope izquierda de imagen muestra venas colaterales. Foto Suministrada. 

Añadió que a este tipo de pacientes se les recomienda remover la primera costilla y los músculos que están causando compresión, como lo es el músculo escaleno. Sin embargo, catalogó como un problema el que esta población de pacientes presenta una alta recurrencia de este tipo de patologías.

“Alrededor del 30% de casos recurren si no se repara o se arregla la compresión causada por el músculo y la costilla. Lo que decidimos fue realizar una cirugía que duró alrededor de una hora y media en la cual se realizó una incisión infraclavicular y se removió la primera costilla y varios músculos para eliminar la compresión del vaso sanguíneo y evitar que esto le vuelva a pasar al paciente. Luego se anticoagula por un periodo de 3 a 6 meses después de la cirugía. Es una patología bastante rara en pacientes jóvenes. En Puerto Rico no hay especialistas realizando este tipo de procedimientos”, aseguró.

“Esta condición no tiene historial familiar. Es una condición bastante rara. Algunos libros describen que un 1% de la población que tienen algún tipo de compresión anormal, pero no todos presentan síntomas. Realmente, en los últimos 2 o 3 años hemos visto 8 o 10 casos. Son condiciones raras, pero si hay opciones y se pueden disminuir los síntomas crónicos y las complicaciones futuras que pasan si no se tratan adecuadamente”, concluyó, quien describió a su vez que este tipo de síndromes afecta más a pacientes que hagan uso constante de los brazos, sean atletas o utilicen pesas en ejercicios de fuerza.

En esta nota colaboró la periodista María Camila Sánchez.


Periodista y MPH, Bachillerato en Periodismo y Prejurídico de la Universidad del Sagrado Corazón y graduada de la Maestría en Salud Pública, de la Escuela de Medicina San Juan Bautista, Jefa de Redacción con 11 años de experiencia y líder de Redacción de la Revista de Medicina y Salud Pública (MSP).

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