Consumo ocasional de drogas también daña el cerebro: jóvenes enfrentan riesgo de secuelas neurológicas

La Sociedad Española de Neurología advierte que el cerebro continúa madurando hasta después de los 30 años, por lo que la exposición a drogas durante la juventud puede afectar la memoria, la atención, el comportamiento y aumentar el riesgo de ictus, incluso con consumos esporádicos.

Andrea Bazurto Gutiérrez

    Consumo ocasional de drogas también daña el cerebro: jóvenes enfrentan riesgo de secuelas neurológicas

    Aunque muchas personas perciben algunas drogas como relativamente inocuas, especialistas en neurología alertan que ninguna sustancia es segura para el cerebro. La Sociedad Española de Neurología (SEN), destacó que los efectos neurológicos pueden aparecer tanto con el consumo habitual como con el ocasional, especialmente entre los jóvenes, cuyo cerebro aún se encuentra en desarrollo.

    El cerebro joven es más vulnerable a los efectos de las drogas

    La SEN señala que el impacto de las drogas sobre el cerebro es mayor en las personas jóvenes porque este órgano continúa madurando estructural y funcionalmente hasta pasados los 30 años de edad.

    Según la doctora Marta Guillán, miembro del Grupo de Estudio de Neurología Crítica e Intensivista de la SEN, las drogas ilícitas pueden provocar daños en el sistema nervioso tanto a corto como a largo plazo.

    "Las drogas ilícitas pueden dañar seriamente el sistema nervioso tanto a corto como a largo plazo y estos daños pueden aparecer tanto con el consumo ocasional de drogas, como el consumo habitual, la sobredosis e incluso la abstinencia", explicó la especialista.

    La exposición a estas sustancias durante la juventud puede tener consecuencias duraderas sobre las capacidades cognitivas, la memoria, la atención y el comportamiento.

    Alertan por el aumento de ictus asociado al consumo de drogas

    La sociedad científica también advierte sobre el incremento de casos de ictus en personas jóvenes y destaca la relación entre el consumo de drogas y este tipo de evento cerebrovascular.

    De acuerdo con la SEN, diversos estudios muestran que una proporción relevante de pacientes jóvenes que sufren un ictus reconoce haber consumido drogas previamente.

    Además, las probabilidades de sufrir un ictus durante las 24 horas posteriores al consumo de drogas se multiplican por siete, mientras que consumir más de una vez por semana puede duplicar el riesgo.

    En España, se estima que el 30% de las personas menores de 50 años que padecen un ictus han consumido drogas ilícitas.

    Daños neurológicos que pueden persistir en el tiempo

    La SEN indica que sustancias como la cocaína, las anfetaminas, los opioides, el cannabis y las nuevas drogas sintéticas se han relacionado con un mayor riesgo de ictus, así como con alteraciones cognitivas, trastornos de memoria y atención, epilepsia y daño vascular cerebral.

    Asimismo, estas sustancias pueden afectar los mecanismos cerebrales implicados en la respiración y el nivel de conciencia, llegando a provocar coma o muerte.

    "Existe evidencia científica suficiente para afirmar que las drogas constituyen un factor de riesgo para la salud cerebral. Y sus efectos no se limitan al momento del consumo, sino que pueden producir alteraciones permanentes en el funcionamiento del cerebro e incrementar el riesgo de enfermedades neurológicas graves", señaló Guillán.

    La especialista insistió en que no existe un consumo seguro para el cerebro y que incluso el uso ocasional puede generar consecuencias neurológicas graves, algunas de ellas permanentes.

    Jóvenes registran la mayor frecuencia de consumo

    Según la Encuesta poblacional sobre hábitos cerebrosaludables de la población española, impulsada por la SEN, los jóvenes de entre 18 y 34 años son el grupo con mayor frecuencia de consumo de drogas.

    Más del 15,5% declaró haber consumido alguna droga ilegal durante el último año. En comparación, el porcentaje fue de 9,5% entre las personas de 35 a 59 años y de 4,5% entre los mayores de 60 años.

    En términos generales, un 7% de la población española reconoce haber consumido recientemente alguna sustancia.

    La encuesta también mostró diferencias por sexo. Mientras el 83,9% de las mujeres afirma no haber consumido nunca drogas, esta proporción desciende al 71,7% entre los hombres, quienes presentan mayores porcentajes en todas las categorías de consumo reciente.

    Encuestas reflejan una mayor percepción del riesgo

    Pese a estos datos, la SEN destaca resultados alentadores. La encuesta ESTUDES 2025 mostró una disminución en el consumo de alcohol, tabaco, cannabis y cigarrillos electrónicos entre estudiantes de 14 a 18 años.

    El informe señala que el consumo de alcohol, tabaco y cannabis continúa descendiendo y ha alcanzado mínimos históricos desde que existen registros, en 1994. También las cifras de consumo intensivo de alcohol registraron sus niveles más bajos desde el año 2000.

    Además, otras drogas ilegales como cocaína, éxtasis, anfetaminas, alucinógenos e inhalantes mantienen niveles de consumo bajos y en descenso, por debajo del 2% al 3% en la mayoría de los indicadores.

    La encuesta también registró el primer descenso en el consumo de hipnosedantes, aunque estos continúan siendo los medicamentos con potencial adictivo más consumidos por adolescentes, especialmente entre las mujeres, y su uso sin receta sigue siendo motivo de preocupación sanitaria.

    Para la neuróloga, estos resultados sugieren un aumento en la percepción del riesgo y una mayor conciencia sobre los efectos de las drogas en la salud cerebral, un factor clave para la prevención futura.

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