¿Qué es la lipoproteína A y por qué es un factor de riesgo cardiovascular que se desconoce?

Especialista explica por qué las nuevas guías médicas de 2026 recomiendan medir la lipoproteína A, en todos los adultos al menos una vez, y cuál es la relación de esta molécula con infartos y derrames cerebrales en pacientes que ya tenían su colesterol bajo control.

Laura Guio

    ¿Qué es la lipoproteína A y por qué es un factor de riesgo cardiovascular que se desconoce?

    En el marco de la convención anual de esa organización celebrada en el Sheraton de Puerto Rico, la revista Medicina y Salud Pública conversó con el Dr. Héctor Martínez, expresidente del American College of Cardiology, Puerto Rico Chapter.

    El especialista abordó una molécula poco conocida por los pacientes pero con un impacto directo en el riesgo de infarto y derrame cerebral, y que las guías médicas de 2026 ya recomiendan medir en todos los adultos al menos una vez en su vida.

    Una molécula silenciosa que el colesterol convencional no detecta

    Aunque los medicamentos conocidos como estatinas han sido uno de los pilares del tratamiento cardiovascular durante más de cuatro décadas, el Dr. Martínez advirtió que existe otro factor de riesgo que con frecuencia pasa desapercibido. 

    "Hoy día se han hecho múltiples estudios de más de 10 o 15 años de evidencia sobre otro tipo de molécula que estamos perdiendo porque no la estamos midiendo, y específicamente se le conoce como la lipoproteína A", explicó el cardiólogo.

    Esta molécula, que forma parte del grupo de partículas de colesterol, puede elevar de forma significativa la probabilidad de sufrir eventos cardíacos graves. 

    Según Martínez, muchos pacientes que regresan a consulta tras haber sufrido un infarto, a pesar de tener sus niveles de colesterol controlados, pueden tener en esta lipoproteína la causa no identificada de su recaída. 

    "Tengo muchos pacientes en la oficina que me dicen: 'Pero doctor, es que ya mi colesterol está controlado. ¿Y por qué volví a tener otro infarto?' Porque es esa molécula que no habíamos identificado y que era probablemente la culpable", señaló.

    Una sola prueba basta para toda la vida

    Uno de los aspectos más llamativos de la lipoproteína A es que, a diferencia del colesterol convencional, no requiere monitoreo periódico. Esto se debe a que su valor está determinado genéticamente desde muy temprana edad. "Está predeterminado genéticamente el número que vamos a tener de lipoproteína A a los 15 meses de nacido. Ya sabemos genéticamente cuánto vamos a tener y ese valor no varía", precisó el especialista.

    Las guías de manejo de dislipidemia publicadas en 2026 ya incorporan esta recomendación de forma explícita. "Las guías del 2026 recomiendan que se haga esta prueba a todos los adultos, por lo menos una sola vez, porque es tan fácil medirla que vale la pena saber si está elevada", afirmó Martínez.

    El médico también destacó que ciertos grupos poblacionales presentan niveles más altos de esta molécula, lo que hace aún más urgente su medición en el contexto local. "Está mucho más elevada en los pacientes hispánicos, todos nosotros, y en los afroamericanos. Así que es importante que nosotros aquí en Puerto Rico hagamos esta prueba para poder identificar pacientes de alto riesgo", subrayó.

    Tratamientos en camino, prevención como herramienta inmediata

    Aunque actualmente no existe un medicamento aprobado por la FDA específicamente para reducir la lipoproteína A, el Dr. Martínez indicó que hay avances concretos en esa dirección. "Los medicamentos que se enfocan en disminuir la lipoproteína no han sido aprobados por el FDA, pero esperamos que para finales de este año se apruebe por lo menos uno que ya tiene un estudio corriendo y que ya cerró", comentó.

    Mientras tanto, el especialista insistió en que la prevención sigue siendo la herramienta más efectiva disponible. Su consejo más directo para los pacientes fue tan sencillo como contundente: "Si sabe bueno, no es bueno para ti."

     Más allá de la alimentación, Martínez mencionó el ejercicio moderado, no fumar y, como novedad en su práctica clínica, aprender a dormir bien. "El nuevo consejo que le estoy dando a todos mis pacientes es aprender a dormir", dijo, y explicó que el descanso reparador incide directamente en la salud cardiovascular, ya que la falta de sueño activa de forma continua la hormona cortisol, lo que a su vez aumenta el riesgo cardíaco.

    La convención en la que se produjo esta entrevista sirvió también para inaugurar al Dr. Hilton Franky como nuevo presidente del capítulo puertorriqueño del American College of Cardiology, relevando al Dr. Valentín del Río en ese cargo.


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