La terapia CAR T, utilizada originalmente para tratar algunos tipos de cáncer, está mostrando resultados prometedores en enfermedades autoinmunes como esclerosis múltiple, lupus y síndrome de la persona rígida.

Una terapia revolucionaria desarrollada inicialmente para combatir cánceres hematológicos podría abrir una nueva etapa en el tratamiento de enfermedades autoinmunes. Se trata de la terapia CAR T, una técnica que modifica células del sistema inmunológico para atacar células dañinas y que ahora está siendo estudiada en cientos de ensayos clínicos alrededor del mundo.
Especialistas evalúan actualmente su potencial en condiciones como esclerosis múltiple, lupus, enfermedad de Graves, vasculitis y síndrome de la persona rígida, con la esperanza de "reiniciar" el sistema inmunológico y frenar el ataque del organismo contra sus propios tejidos.
¿Cómo funciona la terapia CAR T?
La terapia CAR T consiste en extraer células inmunológicas conocidas como células T y modificarlas genéticamente para que reconozcan y destruyan objetivos específicos dentro del cuerpo.
Inicialmente, esta tecnología fue diseñada para eliminar células cancerosas en ciertos tipos de leucemia y otros cánceres de la sangre. Sin embargo, investigadores descubrieron que también podría ser útil en enfermedades autoinmunes, donde determinadas células del sistema inmune producen anticuerpos que atacan tejidos sanos.
Actualmente, las células CAR T se programan principalmente para atacar células B, responsables de producir anticuerpos. En enfermedades autoinmunes, estas células pueden desempeñar un papel central en el desarrollo de la enfermedad.
Resultados prometedores en enfermedades autoinmunes
Uno de los primeros avances en este campo fue reportado por investigadores alemanes en 2021, tras tratar exitosamente a una paciente con lupus utilizando terapia CAR T.
Desde entonces, distintos equipos médicos han ampliado los estudios hacia otras enfermedades. Entre ellos se encuentra un ensayo liderado por la neuróloga Amanda Piquet, de la Universidad de Colorado Anschutz, en pacientes con síndrome de la persona rígida, una rara enfermedad autoinmune caracterizada por rigidez muscular y espasmos dolorosos.
En el estudio participaron 26 pacientes que recibieron una sola dosis de terapia CAR T. Semanas después, muchos mostraron mejoras en la movilidad y algunos dejaron de necesitar dispositivos de asistencia como bastones y caminadores.
Asimismo, pacientes con esclerosis múltiple también han comenzado a participar en investigaciones experimentales. Uno de los casos reportados fue el de una mujer de 49 años cuya enfermedad había deteriorado progresivamente su movilidad y calidad de vida.
Tras recibir el tratamiento experimental en 2025, la paciente experimentó mejoras en síntomas como visión doble, caídas frecuentes y fatiga extrema.
A pesar de los resultados prometedores, expertos advierten que la terapia CAR T aún enfrenta importantes desafíos y riesgos, uno de los principales problemas es la respuesta inflamatoria que puede provocar el tratamiento. En algunos casos, esta reacción puede provocar fiebre alta, presión arterial baja, e incluso afectar el cerebro, con síntomas como confusión o somnolencia.
Además, debido a que el tratamiento reduce temporalmente ciertas células inmunológicas, los pacientes pueden quedar vulnerables a infecciones durante varios meses.
Investigadores también estudian posibles efectos secundarios a largo plazo, incluyendo el riesgo de desarrollar nuevos cánceres relacionados con las células modificadas genéticamente.
El costo de la terapia representa uno de los principales retos, pues puede llegar a alcanzar los miles de dólares por el complejo proceso de ingeniería celular y hospitalización que comprende.
Debido a esto, científicos trabajan actualmente en nuevas generaciones de CAR T, más seguras, accesibles y con mayor facilidad de producción, incluyendo versiones desarrolladas a partir de células de donantes o tecnologías basadas en ARN mensajero.
Aunque todavía quedan interrogantes sobre la duración de sus beneficios y sus posibles riesgos a largo plazo, especialistas consideran que esta terapia podría representar un cambio significativo en el manejo de enfermedades autoinmunes severas en los próximos años.