Especialistas advirtieron sobre el aumento de lesiones no intencionales durante la temporada de verano e hicieron un llamado a reforzar medidas de prevención frente a riesgos como ahogamientos, quemaduras solares, golpes de calor y traumatismos.

Ante las altas temperaturas y el incremento de actividades recreativas durante el verano, el Secretario del Departamento de Salud, la Sociedad Puertorriqueña de Pediatría, junto con profesionales de distintas especialidades pediátricas, exhortó a padres y cuidadores a reforzar las medidas de seguridad para prevenir lesiones infantiles. Los expertos alertaron que muchas de estas emergencias son evitables mediante supervisión constante, uso de equipos de protección adecuados y una correcta hidratación.
Los especialistas enfatizaron que el ahogamiento continúa siendo una de las principales causas de muerte por lesiones no intencionales en niños pequeños. Aunque aprender a nadar puede ofrecer una capa adicional de protección, aclararon que esto nunca sustituye la supervisión constante de un adulto.
Los especialistas recomendaron designar siempre a una persona responsable de vigilar a los menores cuando estén en piscinas, playas u otras áreas acuáticas, evitando distracciones como el uso del teléfono celular.
También insistieron en utilizar chalecos salvavidas aprobados y adecuados para la edad y tamaño del niño, en lugar de flotadores o dispositivos inflables que no brindan protección efectiva en situaciones de emergencia.
En los hogares con piscina, aconsejaron instalar cercas de seguridad con portones de cierre automático para limitar el acceso de los menores al área de agua.
La directora de la sala de emergencias pediátricas alertó sobre el incremento de quemaduras solares durante el verano y recomendó evitar la exposición al sol en las horas de mayor intensidad.
Entre las medidas sugeridas se encuentran acudir a la playa o piscina en horas tempranas de la mañana o después de las tres de la tarde, utilizar ropa protectora, sombreros y aplicar protector solar con un factor de protección superior a 30, reaplicándolo cada dos horas o después de nadar o sudar.
Explicaron que las quemaduras solares pueden comenzar con enrojecimiento y dolor, pero en casos más severos pueden provocar ampollas y requerir atención médica.
Los expertos también alertaron sobre el riesgo de golpes de calor durante actividades deportivas o recreativas al aire libre.
Indicaron que los niños deben mantenerse adecuadamente hidratados y contar con pausas frecuentes para consumir agua, especialmente durante actividades físicas. Entre los síntomas de alerta mencionaron mareos, náuseas, confusión, deshidratación y elevación de la temperatura corporal.
Asimismo, recomendaron programar las actividades al aire libre en horarios con menor exposición al calor.
Los especialistas hicieron énfasis en la importancia del uso de cascos y equipos de protección al montar bicicleta, patineta u otros vehículos recreativos.
Explicaron que muchos traumatismos craneales pueden prevenirse mediante el uso correcto de estos dispositivos y recordaron que las lesiones de cabeza continúan siendo una de las causas más frecuentes de visitas a los servicios de emergencia.
Los cascos deben ser del tamaño adecuado para cada niño y cumplir con los estándares de seguridad correspondientes.
Los pediatras señalaron que los menores con trastornos del desarrollo, epilepsia u otras condiciones médicas pueden presentar riesgos adicionales durante actividades acuáticas o recreativas.
Por ello, recomendaron una supervisión aún más estricta y la presencia de adultos que conozcan las necesidades particulares de estos pacientes y sepan cómo responder ante una emergencia.
Según datos compartidos durante la rueda de prensa, el sistema de vigilancia del Departamento de Salud registró este año 5.257 visitas relacionadas con lesiones de cabeza en menores.
Además, se reportaron 289 visitas por lesiones de cuello, 315 por lesiones torácicas, 148 por quemaduras y 10 visitas relacionadas con incidentes de ahogamiento.
Los especialistas recordaron que, a nivel mundial, las lesiones no intencionales continúan cobrando la vida de niños cada hora, por lo que insistieron en que la prevención debe ser una prioridad durante la temporada de verano.
"No queremos que ningún niño sea parte de una tragedia prevenible este verano", enfatizaron los profesionales de la salud durante el llamado conjunto a las familias puertorriqueñas.