El Hospital Universitario Vall d´Hebron, en España, llevó a cabo la primera intervención pediátrica de Europa con un robot quirúrgico monoport. La tecnología permitió extirpar un riñón dañado a un niño de 12 años mediante una única incisión, reduciendo el dolor postoperatorio y favoreciendo una recuperación más rápida.

La cirugía robótica sigue ganando terreno en los hospitales de alta complejidad. Ahora, el Hospital Universitario Vall d´Hebron marcó un nuevo precedente al convertirse en el primero de Europa en realizar una cirugía pediátrica con un sistema robótico monoport, una tecnología que permite intervenir a través de una sola incisión y que está aprobada para su uso en pacientes infantiles.
El procedimiento consistió en una ureteronefrectomía practicada a un niño de 12 años, a quien se le extirpó un riñón y su uréter tras perder la funcionalidad del órgano debido a una infección provocada por múltiples cálculos renales, algunos de ellos de más de tres centímetros.
La intervención fue realizada por el equipo de Urología Pediátrica y Trasplante Renal del Hospital Vall d´Hebron, que ya había marcado otro precedente en 2009 al protagonizar la primera cirugía robótica pediátrica de Europa.
A diferencia de los sistemas robóticos convencionales, que requieren varias incisiones para introducir la cámara y los instrumentos quirúrgicos, el nuevo robot utiliza un único brazo monoport que accede al cuerpo a través de una sola incisión.
Por esa apertura ingresan tanto la cámara como los instrumentos quirúrgicos, que se despliegan y operan de manera independiente dentro del cuerpo. Esta característica permite trabajar en espacios anatómicos reducidos con gran precisión y flexibilidad.
Según el hospital, este abordaje mínimamente invasivo se asocia a menos dolor postoperatorio y una recuperación más rápida para los pacientes.
El sistema utilizado es el SHURUI Single Port (SP), desarrollado por la compañía china Surgerii Robotics. La plataforma incorpora instrumentos de curvatura continua y una cámara con visión de 360 grados, lo que facilita maniobras quirúrgicas complejas y de alta precisión.
Además, cuenta con el marcado CE, certificación que avala el cumplimiento de los estándares europeos de seguridad, eficacia y calidad tanto para pacientes adultos como pediátricos.
De acuerdo con Vall d´Hebron, actualmente se trata del único sistema robótico quirúrgico monoport aprobado por la Unión Europea para procedimientos pediátricos.
Aunque se conocen como robots quirúrgicos, estos sistemas no operan de manera autónoma. El procedimiento sigue siendo controlado en todo momento por un cirujano desde una consola externa, donde dispone de una visión tridimensional ampliada hasta diez veces del área intervenida.
Los especialistas destacan que esta tecnología permite realizar movimientos de gran precisión, acceder a zonas anatómicas complejas y reducir factores como el temblor o la fatiga física durante la cirugía.
Para los pacientes, los beneficios incluyen menos sangrado, menor riesgo de complicaciones, reducción del dolor postoperatorio, estancias hospitalarias más cortas y una recuperación más rápida.
La incorporación del robot monoport también permitirá ampliar la capacidad quirúrgica del hospital. Actualmente, Vall d´Hebron realiza cerca de mil cirugías robóticas al año y estima que esta nueva tecnología facilitará entre 200 y 300 procedimientos adicionales anualmente.
Además de incrementar la actividad, los especialistas consideran que este tipo de intervenciones contribuye a optimizar los recursos hospitalarios gracias a la reducción de complicaciones, días de hospitalización y necesidad de tratamientos para el control del dolor.