Una sola terapia genética logra reducir el colesterol LDL más de un 60%

VERVE-102, una terapia experimental basada en edición genética, logró reducciones superiores al 60% del colesterol LDL y disminuyó hasta un 88% la proteína PCSK9 tras una única administración, según resultados preliminares publicados en The New England Journal of Medicine.

Andrea Bazurto Gutiérrez

    Una sola terapia genética logra reducir el colesterol LDL más de un 60%

    La edición genética continúa abriendo nuevas posibilidades en el tratamiento de enfermedades crónicas. Un reciente ensayo clínico internacional sugiere que una sola intervención podría ofrecer un control prolongado del colesterol LDL, conocido como colesterol "malo", y transformar el manejo de la hipercolesterolemia, uno de los principales factores de riesgo cardiovascular.

    Los resultados preliminares, publicados en The New England Journal of Medicine, muestran que una única administración de la terapia genética experimental VERVE-102 logró reducir los niveles de colesterol LDL en más de un 60%, con efectos que se mantuvieron durante al menos un año.

    Una amenaza silenciosa para el corazón

    La hipercolesterolemia afecta a millones de personas en todo el mundo y constituye uno de los principales factores de riesgo para infartos cardíacos, accidentes cerebrovasculares y enfermedad vascular periférica.

    Aunque actualmente existen tratamientos eficaces, como las estatinas y los inhibidores de PCSK9, muchos pacientes no alcanzan las metas recomendadas o presentan dificultades para mantener el tratamiento de forma continua durante años.

    En este contexto, la principal novedad de VERVE-102 es su potencial para sustituir tratamientos prolongados por una sola intervención genética.

    ¿Por qué es importante controlar el colesterol LDL?

    El colesterol LDL, o lipoproteína de baja densidad, es una de las principales formas mediante las cuales el colesterol circula en la sangre. Aunque esta sustancia cumple funciones esenciales para el organismo, niveles elevados pueden favorecer la aparición de enfermedades cardiovasculares.

    Con el paso del tiempo, el exceso de colesterol LDL puede acumularse en las paredes arteriales y formar placas que estrechan y endurecen los vasos sanguíneos, un proceso conocido como aterosclerosis. Esta condición incrementa significativamente el riesgo de infarto de miocardio, accidente cerebrovascular y otras complicaciones cardiovasculares.

    Por ello, mantener el colesterol LDL dentro de los rangos recomendados constituye una de las estrategias más importantes para prevenir enfermedades cardiovasculares.

    El gen que regula el colesterol

    La terapia VERVE-102 está diseñada para actuar sobre el gen PCSK9, una pieza clave en la regulación de los niveles de colesterol LDL.

    Este gen contiene las instrucciones para producir una proteína que influye directamente en la capacidad del hígado para eliminar colesterol de la sangre. Cuando la actividad de PCSK9 es elevada, disminuye la capacidad del organismo para retirar colesterol LDL circulante, favoreciendo su acumulación.

    Algunas personas presentan variantes genéticas que aumentan la actividad de este gen y desarrollan hipercolesterolemia familiar, una enfermedad hereditaria asociada a niveles muy altos de colesterol y a un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular prematura.

    Cómo funciona la terapia genética

    VERVE-102 utiliza nanopartículas lipídicas para transportar material genético hasta el hígado. Estas estructuras son similares a las empleadas en algunas vacunas basadas en ARN mensajero.

    Una vez alcanzan las células hepáticas, entra en acción una tecnología denominada edición de bases o base editing, que permite modificar de forma precisa una letra específica del ADN sin necesidad de realizar cortes en la molécula genética.

    Mediante este mecanismo, la terapia logra desactivar el gen PCSK9, reduciendo significativamente la producción de la proteína y favoreciendo que el hígado recupere su capacidad para eliminar colesterol LDL de la sangre.

    Resultados alentadores en los primeros ensayos

    El estudio incluyó a 35 pacientes con hipercolesterolemia familiar o enfermedad coronaria prematura.

    Los participantes que recibieron las dosis más altas registraron reducciones superiores al 60% en los niveles de colesterol LDL. Además, los niveles de la proteína PCSK9 disminuyeron hasta un 88%.

    Los investigadores también observaron que los efectos se mantuvieron entre 12 y 18 meses después de una única administración, un hallazgo especialmente relevante para una enfermedad que actualmente requiere tratamiento continuo durante toda la vida.

    Durante esta fase inicial del estudio no se reportaron eventos adversos graves relacionados con la terapia.

    Un avance prometedor, pero aún experimental

    A pesar del entusiasmo generado por los resultados, los especialistas enfatizan que VERVE-102 continúa siendo una terapia experimental.

    Antes de que pueda recibir aprobación regulatoria será necesario realizar estudios de mayor tamaño y con seguimientos más prolongados para confirmar su seguridad y eficacia a largo plazo.

    Si futuras investigaciones respaldan estos hallazgos, esta estrategia podría inaugurar una nueva generación de tratamientos cardiovasculares dirigidos a modificar de manera permanente factores genéticos relacionados con el desarrollo de enfermedades cardíacas.

    Mientras tanto, los expertos recuerdan que las medidas más efectivas para reducir el riesgo cardiovascular siguen siendo mantener una alimentación saludable, realizar actividad física de forma regular, evitar el tabaquismo, controlar el peso corporal y cumplir con los tratamientos indicados por los profesionales de la salud.

    Lo que hasta hace pocos años parecía propio de la ciencia ficción comienza a perfilarse como una posibilidad real: controlar el colesterol mediante una única intervención genética.

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