Hepatitis C aumentaría riesgo de diabetes y viceversa, por inflamación que eleva resistencia a insulina

La inflamación provocada por la hepatitis C favorece la resistencia a la insulina, lo que puede adelantar la aparición de diabetes en personas con prediabetes o agravar el control glicémico en quienes ya viven con diabetes tipo 2.

Katherine Ardila

    Hepatitis C aumentaría riesgo de diabetes y viceversa, por inflamación que eleva resistencia a insulina


    Durante la Convención de la Academia Médica del Sur en Ponce, llevada a cabo este fin de semana, el endocrinólogo y lipidólogo clínico José Milton García Mateo, dialogó con la hepatóloga Bárbara Rosado, certificada en trasplantes y con práctica en la zona, sobre la conexión bidireccional entre hepatitis C y diabetes tipo 2, un vínculo con graves implicaciones clínicas.

    El riesgo de hepatitis C en pacientes diabéticos

    Ahora bien, el doctor García Mateo expuso una preocupación cotidiana en la consulta. "Siempre tenemos mucho cuidado en los pacientes que viven con diabetes tipo 2, específicamente aquellos que tienen todas las complicaciones como son obesidad, hipertensión, dislipidemia, pero los pacientes que viven con diabetes también están en riesgo de muchas infecciones", dijo. "Se ha visto que los pacientes que viven con diabetes tipo 2 también pueden tener hepatitis C, no necesariamente tienen que tener esteatosis hepática o esteatohepatitis", señaló.

    De hecho, subrayó que en evaluaciones de esteatosis hepática metabólica siempre se verifica si hay hepatitis C subyacente.

    Una dinámica bidireccional

    La doctora Rosado de acuerdo con esta alerta, detalló su naturaleza recíproca. "Se sabe que la hepatitis C aumenta el riesgo de desarrollar diabetes y, de igual manera, el paciente diabético tiene un impacto nocivo en donde la fibrosis o el endurecimiento, la cicatrización en el hígado puede verse acelerada. Así que son como unos factores de riesgo bidireccionales", explicó.

    Lo que sí es cierto es que "es sumamente importante tratar de identificar a esta población a tiempo, porque sabemos que aquellos pacientes diabéticos que viven con hepatitis C tienen un mayor riesgo de morbilidad y mortalidad, no solamente hepática, sino también a nivel cardiovascular, inclusive", advirtió.

    Sin embargo, resaltó los beneficios del tratamiento. "Sabemos que la hepatitis C afecta la resistencia a la insulina y una vez tratamos al paciente, vemos que los índices glicémicos pudieran mejorar, así que es un beneficio holístico, no solamente desde el punto de vista hepático, sino en todas las condiciones cardiometabólicas, particularmente en la diabetes tipo 2".

    Inflamación como catalizador clave

    El endocrinólogo profundizó en los mecanismos. "Un paciente que tiene prediabetes está en riesgo de desarrollar diabetes. sin embargo, cuando se diagnostica con hepatitis C, ¿su riesgo de desarrollar diabetes se adelanta?", preguntó sobre el rol inflamatorio.

    La hepatóloga fue bastante clara al respecto: "Si, el riesgo de desarrollar diabetes se adelanta. Sabemos que se genera una cascada inflamatoria de citoquinas en donde esto aumenta la resistencia a la insulina y la sensibilidad del azúcar en el hígado", afirmó.

    Dislipidemia, esteatosis y complicaciones extrahepáticas

    Ahora bien, esto también engloba los lípidos. "Todo aquel proceso que sepamos que tiene base con la parte hepática, puede afectar la parte metabólica. Inclusive sabemos que ciertos genotipos, particularmente el genotipo 3, que es el segundo más común en Puerto Rico, está asociado también a esteatosis hepática. Así que estos pacientes van a tener mayor riesgo de esteatosis micro y macrovascular, lo que a su vez tiene todas estas complicaciones metabólicas de dislipidemia", detalló.

    Así pues, el daño se extiende. "Problemas a nivel renal, que sabemos que puede ser una manifestación extrahepática de la hepatitis C y esto puede acelerar fallo renal, entre otras cosas, y todas las comorbilidades cardiovasculares", advirtió la experta.

    El doctor García Mateo cerró con un llamado a los puertorriqueños. "Sabemos ahora que el paciente que vive con diabetes podría tener más riesgo de desarrollar hepatitis C, pero no tan solo eso. Es bidireccional, el paciente que tiene hepatitis C podría tener más riesgo de desarrollar diabetes también por este proceso inflamatorio y resistencia a insulina", concluyó.

    En diabéticos tipo 2 con riesgos o alteraciones hepáticas, busque hepatitis C. En pacientes con hepatitis C, vigile diabetes, dislipidemia y daño renal. La detección y tratamiento tempranos mejoran no solo el hígado, sino todas las comorbilidades.



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