El doctor Joel López, hematólogo oncólogo y presidente de la Asociación de Hematología y Oncología Médica de Puerto Rico, explica qué es el mieloma múltiple, a quiénes afecta y por qué la detección temprana puede marcar la diferencia.

El mieloma múltiple es, en palabras del doctor Joel López, "un tipo de cáncer de la sangre" que afecta unas células dentro de la médula ósea llamadas células plasmáticas. Según explicó el especialista en entrevista con la revista Medicina y Salud Pública, esas células "comienzan a producir unas proteínas parecidas a lo que son los anticuerpos que pueden depositarse en ciertos tejidos en el cuerpo e irlos dañando".
Aunque no figura entre los diez tipos de cáncer más comunes en Puerto Rico, sí ocupa el segundo lugar entre los cánceres de la sangre, solo detrás de los linfomas non-Hodgkin.
Los datos que maneja el doctor López son contundentes. Mientras que en menores de 65 años la incidencia ronda los 3 casos por cada 100.000 habitantes, en hombres mayores de esa edad la cifra escala a casi 40 por cada 100.000.
"Estamos hablando de que es mucho más común en hombres y específicamente en hombres de más de 65 años", afirmó. Eso no significa que los jóvenes o mujeres estén exentos de tenerlo: el especialista reconoció haber atendido pacientes de 35 y 40 años con el diagnóstico, aunque aclaró que "la edad es un factor de riesgo".
Uno de los mayores retos del mieloma múltiple es que sus señales de alerta no son exclusivas de esta enfermedad.
El doctor López señaló que los dos síntomas más frecuentes son la caída en los niveles de hemoglobina y el dolor en la parte baja de la espalda, aunque también pueden presentarse pérdida de proteínas en la orina —que se manifiesta como una orina espumosa—, infecciones recurrentes, cansancio y neuropatía.
"Todos estos síntomas no son específicos a esta condición. Por eso puede ser difícil diagnosticar a estos pacientes", reconoció el especialista.
Para orientar a la población, el doctor López apeló a una analogía cotidiana: "Nuestro cuerpo funciona como una máquina. Si lo pensamos como en el auto, en el auto te prende una lucecita cuando necesita algún tipo de mantenimiento".
Bajo esa lógica, una hemoglobina sostenidamente baja o un dolor de espalda que persiste más de unos días deben entenderse como señales que merecen atención médica.
El doctor López fue enfático en que las herramientas para detectar el mieloma múltiple no son complejas ni costosas. "Las pruebas iniciales son realmente sencillas: hacemos una prueba de sangre, que es una electroforesis de proteína, y una prueba de orina", explicó, y añadió que esa combinación logra identificar a más del 90% de los pacientes con la enfermedad.
Por eso, según dijo, a todos sus pacientes que presentan caída en la hemoglobina les solicita de rutina ese estudio."Hay una importancia fundamental en la detección temprana de estos pacientes y comenzarle cualquier tipo de tratamiento antes de que ya tengan los daños a esos tejidos", subrayó.
Cuando la enfermedad avanza sin diagnóstico ni tratamiento, las consecuencias pueden ser graves. El especialista describió un panorama que puede incluir fallo renal que derive en diálisis, desórdenes óseos que terminen en fracturas, y la necesidad de transfusiones frecuentes con hospitalizaciones repetidas. "La calidad de vida se vería ciertamente afectada", advirtió.
A pesar de la seriedad del diagnóstico, el doctor López cerró la conversación con un mensaje de esperanza. Afirmó que el mieloma múltiple es "una de las condiciones que más avances hemos tenido en los últimos años" y que hoy es posible ver a pacientes vivir muchos años con una calidad de vida muy buena.
"Me da mucha felicidad ver a estos pacientes teniendo una calidad de vida increíble con estos nuevos tratamientos, pocos efectos secundarios", dijo, y describió cómo la enfermedad se está convirtiendo en "una enfermedad crónica con la que el paciente vive y tiene básicamente una calidad de vida excepcional".