El MV Hondius, operado por Oceanwide Expeditions y con cerca de 240 personas a bordo, partió de Ushuaia el 20 de marzo rumbo a Cabo Verde. La OMS confirmó el brote y coordina evacuaciones médicas; el único caso confirmado de laboratorio es un ciudadano británico internado en Johannesburgo.

Al menos tres personas fallecieron y otras tres permanecen bajo cuidados médicos tras la confirmación de un brote de hantavirus a bordo del crucero polar MV Hondius, que viajaba desde Argentina hacia Cabo Verde.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó del caso a la BBC y activó sus mecanismos de coordinación internacional conforme al Reglamento Sanitario Internacional.
Las primeras dos víctimas mortales confirmadas son un matrimonio de nacionalidad neerlandesa: un hombre de 70 años que presentó los síntomas primero y murió a bordo —su cuerpo fue trasladado a la isla de Santa Elena, territorio británico en el Atlántico Sur— y su esposa de 69 años, evacuada a Sudáfrica, donde falleció en un hospital de Johannesburgo. La tercera muerte, según fuentes cercanas al caso citadas por la agencia AFP, se produjo también a bordo del barco.
El único caso confirmado mediante pruebas de laboratorio es el de un ciudadano del Reino Unido de 69 años, que se encuentra actualmente en la unidad de cuidados intensivos de un hospital en Johannesburgo, Sudáfrica. El Ministerio de Asuntos Exteriores británico indicó a la BBC estar en contacto estrecho con la naviera y con las autoridades locales sudafricanas para dar seguimiento a su evolución.
Entre los casos activos se cuentan también dos miembros de la tripulación. La OMS coordina junto a los estados miembros la evacuación de dos pasajeros sintomáticos adicionales y lleva a cabo una evaluación completa del riesgo para la salud pública a bordo.
El hantavirus es un virus de ARN de la familia Hantaviridae, clasificado como uno de los agentes infecciosos más peligrosos del mundo. Solo puede manipularse en laboratorios de bioseguridad nivel 4, el estándar más estricto existente.
En una primera fase, el virus produce síntomas similares a la gripe: fiebre, dolores musculares, escalofríos, náuseas y diarrea. Al avanzar, puede derivar en el síndrome pulmonar por hantavirus (HPS), con acumulación de líquido en los pulmones e insuficiencia cardiorrespiratoria grave. En América también puede causar fiebre hemorrágica con fallo renal.
No existe ningún antiviral específico contra el hantavirus. El tratamiento es de soporte; en algunos casos se emplea plasma de pacientes recuperados para transferir anticuerpos. La tasa de letalidad del síndrome pulmonar puede superar el 35% incluso con atención médica avanzada.
Las investigaciones apuntan a la cepa andina del hantavirus, que en casos excepcionales puede transmitirse de persona a persona mediante contacto cercano —a diferencia de la vía habitual de contagio, que implica exposición a orina, heces o saliva de roedores infectados. Este hallazgo es central para comprender la propagación del brote en el entorno cerrado del crucero.
El barco zarpó el 20 de marzo de Ushuaia, en el extremo sur de Argentina, lo que orienta la investigación epidemiológica hacia la región patagónica. Sin embargo, las autoridades sanitarias de Tierra del Fuego precisaron que no hay casos de hantavirus registrados en esa provincia y que la zona endémica se concentra en áreas cordilleranas de Neuquén, Río Negro y Chubut.
Según el Boletín Epidemiológico Nacional argentino, entre mediados de 2025 y comienzos de 2026 se registraron más de 50 casos de hantavirus en el país. La tasa de mortalidad ascendió al 33,6% en 2025, frente al techo histórico reciente de 17%, con 28 muertes registradas.
El MV Hondius, un crucero polar de 107,6 metros con capacidad para 170 pasajeros en 80 camarotes y una dotación de 57 tripulantes, 13 guías y un médico a bordo, permanece detenido frente a Praia, capital de Cabo Verde, desde hace al menos 24 horas. La empresa operadora, Oceanwide Expeditions, con sede en los Países Bajos, confirmó que no se ha otorgado autorización para el desembarco de los pasajeros en el archipiélago.
El hantavirus no cuenta con tratamiento antiviral específico. El manejo clínico se limita a medidas de soporte; en algunos casos se recurre a la transfusión de plasma de pacientes recuperados para transferir anticuerpos. La tasa de letalidad del síndrome pulmonar por hantavirus puede superar el 35% incluso con atención médica avanzada, según datos de la OMS.