Del cáncer metastásico al yoga oncológico: la historia de Tristana Vázquez y su camino hacia la sanación

Tras enfrentar un cáncer de colon con metástasis pulmonar en estadio 4, Tristana Vázquez transformó su experiencia en una misión de vida: acompañar a otros pacientes a través del yoga oncológico.

Andrea Bazurto Gutiérrez

    Del cáncer metastásico al yoga oncológico: la historia de Tristana Vázquez y su camino hacia la sanación

    Lo que comenzó como fatiga extrema, pérdida de peso, dolores digestivos y un profundo agotamiento físico, terminó convirtiéndose en un diagnóstico que cambiaría para siempre la vida de Tristana Vázquez. A los 38 años, después de consultar a más de 20 especialistas, recibió la noticia de que tenía cáncer de colon, una enfermedad que posteriormente se confirmó que había hecho metástasis en el pulmón.

    La hoy empresaria, consultora y facilitadora de yoga oncológico, en entrevista con la revista MSP,  recordó que durante mucho tiempo sintió que algo no estaba bien en su cuerpo, aunque las respuestas médicas tardaron en llegar.

    "Yo sentía que me estaba muriendo literalmente. Mi cuerpo no me respondía", relató.

    Del estadio inicial a una metástasis pulmonar

    Tras acudir al hospital por un intenso dolor abdominal, los estudios diagnósticos permitieron identificar un tumor en el colon, que fue removido mediante cirugía. Sin embargo, dos meses después, un PET Scan reveló que el cáncer también había alcanzado el pulmón.

    La noticia representó un fuerte impacto emocional para Vázquez, quien en ese momento ya era madre de tres hijos pequeños.

    "Automáticamente llegó el miedo a morir. Mi primera preocupación era pensar que mis hijos podían quedarse sin su mamá", recordó.

    A partir de ese momento comenzó un proceso de adaptación física, emocional y espiritual que redefinió su manera de entender la vida y la enfermedad.

    Cirugías, quimioterapia y el reto de seguir adelante

    Durante su tratamiento, Vázquez se sometió a cuatro cirugías entre 2016 y 2021, además de casi un año de quimioterapia.

    Aunque reconoce que hubo momentos llevaderos, también enfrentó episodios de intenso dolor físico y agotamiento.

    "Había días en los que terminaba en posición fetal en el piso del baño. El dolor era muy fuerte y llegué a preguntarme si iba a morir por el cáncer o por los efectos de la quimioterapia", expresó.

    La importancia del acompañamiento médico

    A pesar de las dificultades previas al diagnóstico, Vázquez destacó el apoyo que recibió posteriormente por parte de su equipo médico, al que describe como fundamental en su recuperación.

    Según explicó, contar con cobertura médica y la posibilidad de seleccionar a sus especialistas le permitió participar activamente en la toma de decisiones sobre su tratamiento y calidad de vida.

    No obstante, reconoció que muchas personas no cuentan con los mismos recursos ni acceso a información especializada, especialmente hace una década, cuando las herramientas digitales y las redes de apoyo eran mucho más limitadas.

    El yoga como herramienta de recuperación

    Durante el proceso de tratamiento, Vázquez retomó una práctica que ya conocía: el yoga. Sin embargo, pronto descubrió que las clases convencionales no siempre respondían a las necesidades físicas de una persona que atravesaba tratamientos oncológicos o se recuperaba de múltiples cirugías.

    Esa experiencia la llevó a formarse en yoga informado en oncología, una metodología adaptada específicamente para personas diagnosticadas con cáncer.

    "Me fortaleció física y emocionalmente. Me sentía segura, acompañada y comprendida dentro de la práctica", explicó.

    A diferencia de las clases tradicionales, el yoga oncológico incorpora modificaciones y alternativas para que cada participante pueda realizar los ejercicios según sus capacidades físicas, síntomas y etapa del tratamiento.

    Un nuevo propósito de vida

    Lo que inicialmente comenzó como una herramienta personal de recuperación terminó convirtiéndose en una vocación. Actualmente, Vázquez lidera el proyecto "Tu Yoga Oncológico", desde donde ofrece acompañamiento y enseñanzas para pacientes y sobrevivientes de cáncer.

    Su objetivo es ampliar el acceso a espacios de bienestar que complementen la atención médica y ayuden a las personas a recuperar la confianza en su cuerpo durante el proceso de enfermedad.

    "Hice las paces con la muerte para dejar de estar en guerra con la vida"

    Uno de los aprendizajes más profundos que dejó el cáncer en su vida fue replantear su relación con la muerte y con el tiempo.

    "Hice las paces con la muerte para dejar de estar en guerra con la vida", afirmó.

    Hoy asegura vivir desde un estado de gratitud, valorando cada experiencia y procurando que no queden pendientes importantes por cumplir.

    Un mensaje para quienes reciben un diagnóstico de cáncer

    Al finalizar la entrevista, Vázquez compartió una reflexión dirigida a quienes atraviesan actualmente un diagnóstico oncológico.

    "El cuerpo trabaja por, para y con nosotros. Más que pensar que estamos en guerra, debemos tratarnos con compasión, fortaleza y amor. Hay poder en reconocer que seguimos aquí y que nuestro cuerpo continúa haciendo todo lo posible por sostenernos", concluyó.

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