El 90% de los pacientes operados de próstata sale del hospital en menos de 24 horas, revela experto

El especialista de la Escuela de Medicina de Ponce alertó sobre la predisposición genética única de los puertorriqueños y el papel clave del diagnóstico temprano en la sobrevivencia de los pacientes.

Laura Guio

    El 90% de los pacientes operados de próstata sale del hospital en menos de 24 horas, revela experto

    La Revista de Medicina y Salud Pública, en alianza con el Centro Médico Episcopal San Lucas, convocó a un panel de cinco especialistas para discutir el cáncer de próstata, una enfermedad que avanza en silencio y que en Puerto Rico cobra una dimensión particular. 

    Entre las voces más contundentes del encuentro destacó la del doctor Gilberto Ruiz Deyá, urólogo vinculado a la Escuela de Medicina de Ponce, quien expuso datos alarmantes sobre la realidad de la isla y los avances que están transformando el tratamiento de esta condición.

    Una enfermedad con raíces genéticas y ambientales

    El doctor Ruiz Deyá comenzó explicando la naturaleza misma del cáncer de próstata. Describió la próstata como "un órgano del tamaño de una nuez" que comienza a crecer especialmente después de los treinta años y que se ubica entre el recto, la vejiga y la uretra. Cuando ese crecimiento se vuelve desordenado, surge la enfermedad. 

    "Cuando empieza a ocurrir un crecimiento anormal de esas células, que esas células empiezan a crecer desordenadamente más rápido de lo normal, pues entonces eso se considera cáncer de próstata", explicó.

    Sobre sus causas, el especialista fue enfático en señalar que se trata de un problema complejo que combina factores genéticos, epigenéticos y ambientales. Mencionó que el cuerpo humano cuenta con un sistema de reparación del ADN que, cuando se daña, deja las células sin control. 

    En ese sentido, citó la exposición al Agente Naranja como un factor concreto de riesgo: "La gente que fue expuesta al Agente Naranja, eso daña tu sistema genético de reparación del DNA y por tanto esas células que son dañadas empiezan a desarrollarse, no tienes capacidad de arreglarlo y entonces desarrolla el cáncer." También señaló la obesidad y los procesos inflamatorios como condiciones asociadas a un mayor riesgo.

    Puerto Rico, el pueblo con mayor mortalidad por esta enfermedad en el mundo

    Uno de los momentos más impactantes del panel llegó cuando Ruiz Deyá presentó datos sobre la mortalidad específica de los puertorriqueños. "Los puertorriqueños tienen la mortalidad más grande de cáncer de próstata que ninguna otra raza", afirmó.

     Y precisó que esa realidad supera incluso a la población afroamericana, históricamente señalada como la de mayor riesgo en los Estados Unidos: "Los puertorriqueños mueren más que los mismos afroamericanos, que son los que más, la mortalidad más grande de los Estados Unidos."

    El médico explicó que esta situación tiene que ver con una genética distintiva que no se corresponde con la del resto de la población hispana. "Nosotros hemos comparado nuestra genética y nosotros nos parecemos mucho a los colombianos. 

    Realmente no nos parecemos a otros hispanos, especialmente la mayoría de los hispanos en los Estados Unidos son mexicanos. Cuando hablan de hispanos nos ponen a los puertorriqueños en ese grupo y nuestra genética es completamente diferente."

    Pacientes más jóvenes y diagnóstico más temprano

    Ante la pregunta de si el perfil del paciente ha cambiado en los últimos años, Ruiz Deyá confirmó que sí se están observando casos a edades más tempranas, aunque matizó la interpretación de esa tendencia.

     Atribuyó parte del fenómeno al mayor discernimiento temprano y al llamado "lead time bias", un efecto estadístico por el cual la detección anticipada hace que se diagnostiquen más casos que antes habrían pasado desapercibidos. "Ahora estamos diagnosticando a los pacientes con tumor más avanzado, pero más temprano", señaló.

    La robótica y la laparoscopía como cambio de paradigma quirúrgico

    Al hablar sobre los avances en el tratamiento, el doctor Ruiz Deyá fue categórico al señalar a la cirugía robótica y laparoscópica como una transformación radical. "No hay duda alguna que la laparoscopía y la robótica ha sido, en buen español, un game changer." 

    Detalló que lo que antes era una cirugía con altas tasas de transfusión y varios días de hospitalización, hoy tiene un perfil completamente distinto: "Menos de un uno por ciento se transfunden, más de noventa por ciento de los pacientes se van en veinticuatro horas o antes a la casa."

    También destacó que estas tecnologías permiten operar a pacientes con otras condiciones médicas que antes no eran candidatos quirúrgicos. "Con esos telescopios dentro del abdomen que podemos ver tridimensionalmente, podemos hacer verdaderamente cirugías que antes era completamente imposible."

    Sobre la calidad de vida posoperatoria, subrayó que el objetivo ya no es solo curar, sino hacerlo preservando el bienestar del paciente. "No tan solo nosotros hablamos de curar el cáncer, sino de curar el cáncer manteniendo la mejor calidad de vida posible."

    Estudios genéticos para un tratamiento a la medida

    El especialista también destacó el papel de las pruebas genéticas como herramienta de personalización terapéutica. 

    Explicó que hoy es posible analizar el tumor de cada paciente para anticipar cómo puede progresar la enfermedad, lo que permite diseñar estrategias individualizadas. Lo ilustró con una metáfora: "Como el buen sastre que tenía que coserle el traje a la medida, pues podemos nosotros hacer lo mismo, establecer un tratamiento a la medida del paciente."

    El llamado a vencer el miedo y actuar temprano

    Ruiz Deyá cerró su participación con un mensaje dirigido directamente a los hombres que aún no se han realizado exámenes preventivos. Rechazó que el problema sea exclusivamente cultural y lo atribuyó más bien a la falta de información. "Yo diría que no es tanto el machismo, sino el no hacer lo que estamos haciendo nosotros.

     Si nosotros no tomamos este tiempo, se van a dar cuenta que pueden solucionar un problema grave temprano con pocos efectos secundarios."

    Relató que en comunidades de Puerto Rico con alta incidencia de cáncer de próstata, cuando se llevan charlas educativas y se realizan exámenes antes y después, los resultados cambian radicalmente. Su mensaje final fue contundente: "No tengan miedo, busquen de su médico primario, que es la primera liaison entre nosotros, que realmente a tiempo las cosas tienen solución."


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