Un infarto puede ocurrir en cualquier momento, pero cuando sucede en casa y la persona está sola, cada segundo cuenta. Expertos advierten que reconocer los síntomas y actuar de inmediato puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.

Las enfermedades cardiovasculares, como el infarto agudo de miocardio, representan una de las principales causas de muerte en el mundo, y el mayor riesgo aparece cuando la atención médica no está cerca.
La mayoría de estos episodios ocurren en el hogar. De hecho, más del 85% de los infartos se presentan en casa, muchas veces sin testigos, de acuerdo con datos de la fundación española del corazón.
El problema no es solo el evento cardíaco en sí, sino el tiempo de reacción: cuando la persona está sola, los minutos iniciales se vuelven determinantes.
Dolor opresivo en el pecho, dificultad para respirar, sudor frío, mareo, náuseas o una debilidad intensa pueden aparecer de forma repentina. En algunos casos, especialmente en mujeres y adultos mayores, los síntomas pueden ser más atípicos, como dolor en la espalda, la mandíbula o incluso malestar digestivo.
Por eso, identificar las señales es clave. Pero igual de importante es saber qué hacer en el momento exacto.
Entre las principales recomendaciones están:
-Abrir la puerta de entrada para facilitar acceso de personal médico
-Si es posible llamar de inmediato a emergencias e informar sobre síntomas, ubicación y antecedentes
-Evitar cualquier esfuerzo físico o intento de traslado
-No mantenerse de pie y adoptar una posición que prevenga caídas graves
Los primeros 60 a 90 minutos tras el inicio de los síntomas son clave para la supervivencia. Por cada minuto sin reanimación se reduce un 10% las probabilidades de sobrevivir, según la Sociedad Española de Cardiología, y aproximadamente el 6% logra sobrevivir, cuando el infarto sucede en el hogar.
Más allá de la reacción inmediata, los expertos insisten en la prevención: controlar la presión arterial, la diabetes, abandonar el tabaco, mantener actividad física regular y asistir a controles médicos puede reducir el riesgo de un evento cardíaco.
También se resalta la importancia de formación en reanimación cardiopulmonar (RCP), ya que conocer el uso de desfibriladores automáticos puede marcar una diferencia importante.
En este tipo de emergencias, los especialistas insisten en que la clave es actuar de inmediato: no esperar, no minimizar los síntomas y contactar a los servicios de emergencia sin demora.
Cada minuto cuenta. La rapidez en la reacción puede marcar la diferencia en la supervivencia de una persona que sufre un infarto en casa.