Paciente masculino de 52 años con diabetes mellitus tipo 2 de larga evolución que presenta edema progresivo, oliguria, orina espumosa y deterioro de la función renal. Los hallazgos clínicos, de laboratorio y de biopsia renal son compatibles con síndrome nefrótico secundario a nefropatía diabética.

Análisis del caso
Paciente masculino de 52 años con antecedentes de diabetes mellitus tipo 2 de larga evolución, hipertensión arterial y tabaquismo, que consulta por edema progresivo de miembros inferiores, aumento de peso, oliguria, orina espumosa y fatiga.
En el examen físico presenta hipertensión arterial, edema bilateral y ascitis leve, hallazgos compatibles con retención de líquidos secundaria a enfermedad renal.
Los estudios de laboratorio muestran proteinuria en rango nefrótico (5.8 g/24 h), hipoalbuminemia (2.4 g/dL), elevación de creatinina y BUN, así como proteinuria masiva y cilindros grasos en el examen general de orina.
La biopsia renal demuestra borramiento difuso de los pedicelos de los podocitos, lesión característica del daño de la barrera de filtración glomerular y responsable de la pérdida masiva de proteínas por la orina.
Cumple con los criterios clásicos del síndrome nefrótico:
· Proteinuria >3.5 g/24 horas.
· Hipoalbuminemia.
· Edema generalizado.
· Orina espumosa.
· Cilindros grasos en el sedimento urinario.
· Retención de líquidos (ascitis y aumento de peso).
La diabetes mellitus produce daño progresivo en los capilares glomerulares mediante procesos de glicación avanzada, estrés oxidativo e inflamación crónica.
Como consecuencia, se altera la membrana basal glomerular y se lesionan los podocitos, originando el borramiento de sus pedicelos.
Esta lesión incrementa la permeabilidad glomerular permitiendo el paso de grandes cantidades de proteínas, especialmente albúmina, hacia la orina.
La pérdida masiva de albúmina disminuye la presión oncótica plasmática, favoreciendo el paso de líquido al espacio intersticial y produciendo edema y ascitis.
La disminución del volumen circulante efectivo activa el sistema renina-angiotensina-aldosterona, aumentando la retención renal de sodio y agua y agravando el edema.
Creatinina: 2.1 mg/dL. Interpretación: Disminución de la función renal.
BUN: 48 mg/dL. Interpretación: Azotemia.
Albúmina: 2.4 g/dL. Interpretación: Hipoalbuminemia severa.
Proteinuria 24 h: 5.8 g. Interpretación: Proteinuria en rango nefrótico.
EGO: Proteinuria ++++, cilindros grasos. Interpretación: Característico del síndrome nefrótico.
Glucosa: 168 mg/dL. Interpretación: Diabetes mal controlada.
Sodio: 137 mEq/L. Interpretación: Normal.
Potasio: 4.8 mEq/L. Interpretación: Normal-alto.
· Perfil lipídico.
· Hemoglobina glucosilada (HbA1c).
· Tasa de filtración glomerular estimada (TFGe).
· Ecografía renal.
· Relación albúmina/creatinina urinaria.
· ANA, complemento C3 y C4 (si se sospecha enfermedad autoinmune).
· Serologías para hepatitis B, hepatitis C y VIH cuando esté indicado.
· Restricción de sodio (<2 g/día).
· Restricción moderada de líquidos según el estado clínico.
· Control estricto del peso corporal.
· Suspensión del tabaquismo.
· Inhibidor de la ECA o antagonista del receptor de angiotensina II para disminuir la proteinuria y controlar la presión arterial.
· Diuréticos de asa (por ejemplo, furosemida) para el manejo del edema.
· Inhibidores de SGLT2 si la función renal lo permite.
· Estatinas en caso de dislipidemia.
· Optimización del control glucémico.
· Considerar anticoagulación si existe alto riesgo de trombosis por hipoalbuminemia severa.
· Enfermedad renal crónica progresiva.
· Insuficiencia renal.
· Trombosis venosa profunda.
· Embolia pulmonar.
· Infecciones bacterianas.
· Hiperlipidemia.
· Desnutrición proteica.
El pronóstico depende del control de la diabetes y la hipertensión, así como del tratamiento oportuno de la proteinuria.
Sin un manejo adecuado, el paciente tiene un alto riesgo de progresar a enfermedad renal crónica avanzada y requerir terapia de reemplazo renal (diálisis o trasplante renal).