Síndrome asociado al consumo frecuente de cannabis provoca vómitos severos y visitas a urgencias

Especialistas advierten sobre el síndrome de hiperémesis cannabinoide, una condición poco reconocida que puede causar náuseas intensas, dolor abdominal, deshidratación y episodios recurrentes de vómito en consumidores habituales de cannabis.

Andrea Bazurto Gutiérrez

    Síndrome asociado al consumo frecuente de cannabis provoca vómitos severos y visitas a urgencias

    Aunque el cannabis es conocido por algunos de sus efectos terapéuticos, como el control de las náuseas en determinados pacientes, médicos de distintos países están observando con mayor frecuencia una condición que produce justamente el efecto contrario. Se trata del síndrome de hiperémesis cannabinoide (SHC), un trastorno asociado al consumo frecuente y prolongado de cannabis que puede derivar en múltiples consultas médicas y complicaciones potencialmente graves.

    Un síndrome que desafía la reputación del cannabis

    El síndrome de hiperémesis cannabinoide representa una de las paradojas más llamativas relacionadas con el consumo de cannabis. Mientras algunos cannabinoides pueden utilizarse con fines antieméticos, en ciertos usuarios el consumo crónico parece desencadenar episodios recurrentes de náuseas, vómitos persistentes y dolor abdominal intenso.

    Los pacientes afectados suelen presentar también reflujo, malestar gastrointestinal, pérdida de peso, deshidratación y frecuentes visitas a los servicios de urgencias. Según los especialistas, los síntomas pueden aparecer tras años de consumo habitual, aunque el aumento en la concentración de THC de algunos productos podría estar modificando los patrones tradicionales de presentación.

    Las duchas calientes, una señal clave para el diagnóstico

    Uno de los hallazgos más característicos del síndrome es el alivio temporal que muchos pacientes experimentan al tomar baños o duchas con agua caliente.

    Esta conducta se ha convertido en una de las principales pistas clínicas para identificar la enfermedad. Durante los episodios agudos, algunos pacientes recurren varias veces al día al agua caliente para disminuir el malestar.

    Aunque los mecanismos exactos aún se investigan, los expertos consideran que este fenómeno podría estar relacionado con procesos neurológicos que intervienen en la regulación de la temperatura corporal y la percepción del dolor.

    Una condición que podría estar infradiagnosticada

    Aunque el síndrome fue descrito formalmente en 2004, especialistas consideran que continúa siendo una enfermedad subdiagnosticada.

    Muchos pacientes reciben inicialmente diagnósticos como gastritis, enfermedad por reflujo gastroesofágico, síndrome de intestino irritable, ansiedad o vómitos cíclicos antes de que se establezca la relación con el consumo de cannabis.

    La identificación del trastorno también puede verse dificultada porque algunos pacientes no informan su consumo o porque los profesionales de salud no sospechan inicialmente la condición.

    Un sondeo realizado en Estados Unidos encontró que aproximadamente el 17,8 % de las personas con consumo diario de cannabis reportaban síntomas compatibles con síndrome de hiperémesis cannabinoide.

    Crece la preocupación en los servicios de urgencias

    Investigadores han documentado un aumento sostenido de consultas relacionadas con esta condición, especialmente entre adultos jóvenes y adolescentes consumidores habituales.

    En los casos más graves, los episodios repetidos de vómito pueden ocasionar deshidratación severa, alteraciones electrolíticas, insuficiencia renal secundaria a la pérdida extrema de líquidos, desnutrición e incluso lesiones esofágicas.

    Por esta razón, los especialistas subrayan la importancia de reconocer el síndrome de manera temprana para evitar complicaciones y hospitalizaciones recurrentes.

    ¿Por qué ocurre?

    Aunque todavía no existe una explicación definitiva, las investigaciones sugieren que la exposición prolongada al THC y otros cannabinoides podría alterar el funcionamiento de los receptores cannabinoides presentes tanto en el cerebro como en el sistema gastrointestinal.

    Estos cambios podrían afectar los mecanismos encargados de regular las náuseas y el vaciamiento gástrico, generando el efecto paradójico observado en algunos consumidores.

    Asimismo, algunos expertos consideran que las concentraciones cada vez más elevadas de THC presentes en determinadas variedades y productos derivados del cannabis podrían estar contribuyendo al incremento de casos.

    La suspensión del consumo sigue siendo el tratamiento definitivo

    De acuerdo con el consenso médico actual, la única medida capaz de resolver de forma definitiva el síndrome de hiperémesis cannabinoide es la suspensión completa del consumo de cannabis.

    Aunque algunos medicamentos pueden ayudar a controlar temporalmente las náuseas y los vómitos durante los episodios agudos, los síntomas suelen reaparecer si la persona continúa consumiendo la sustancia.

    Los especialistas señalan que la mayoría de los pacientes experimenta una mejoría significativa días o semanas después de abandonar el consumo.

    Los expertos recomiendan considerar el síndrome de hiperémesis cannabinoide dentro del diagnóstico diferencial cuando un paciente presenta vómitos recurrentes, dolor abdominal intenso y alivio temporal de los síntomas mediante duchas calientes, especialmente si existe antecedente de consumo frecuente de cannabis.

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