Especialistas ofrecieron una jornada educativa sobre higiene, hidratación y protección solar dirigida a pacientes en tratamiento de quimioterapia y radioterapia.

La piel es el órgano más grande del cuerpo humano y el principal escudo contra el ambiente exterior, los rayos solares y los agentes contaminantes.
Sin embargo, cuando una persona atraviesa tratamientos oncológicos como la quimioterapia y la radioterapia, esa barrera protectora se debilita, se vuelve más sensible y requiere cuidados específicos que van mucho más allá del jabón y la crema convencionales.
Jessica Díaz, representante médica de L'Oréal Dermatological Beauty, encabezó una charla educativa en un hospital de Puerto Rico donde explicó a pacientes oncológicos por qué la piel cambia durante los tratamientos médicos y cómo protegerla adecuadamente.
"Nosotros que estamos en este tipo de tratamiento, quimioterapia, radioterapia, la piel se vuelve más sensible, más finita", señaló Díaz al grupo de pacientes presentes, subrayando la importancia de adaptar la rutina de cuidado personal a esta nueva realidad física.
Uno de los puntos centrales de la charla fue desmitificar el uso del jabón convencional. Díaz explicó que estos productos "contienen colorantes, contienen perfumes, contienen detergentes abrasivos que lo que van a hacer es quitar esos lípidos que son las grasas naturales que contienen nuestra piel".
La representante también alertó sobre los jabones antibacteriales de uso masivo: "Hay bacterias en la piel que son importantes y son necesarias. Nosotros tenemos un microbioma en la piel que actúa a modo de escudo", que protege contra alergenos y bacterias dañinas que pueden provocar acné, dermatitis atópica, inflamación y picor.
Como alternativa, presentó la línea Lipicar de La Roche-Posay, cuyos limpiadores "no contienen jabón, son pH balanceados" y están formulados para respetar el pH natural de la piel, que oscila entre 4.5 y 5.5.
Díaz describió el mecanismo de acción de los limpiadores Lipicar con una imagen sencilla para los pacientes: "Las células de la piel son como unos ladrillos, esas ceramidas o esos ácidos grasos son el pegamento de esas células que evitan que esos alergenos y contaminantes entren en nuestra piel y causen daño".
Entre los productos presentados destacó el Lipicar AP —cuyas siglas corresponden a antipruritus—, disponible en fórmula base aceite y base agua. Según Díaz, este humectante "le va a ayudar a controlar esa picazón hasta por 12 horas, mientras los va a mantener humectados hasta por 48 horas con una sola aplicación".
Al preguntar al grupo cuántos habían salido de casa con protector solar ese día, ninguno levantó la mano. "Pues bueno, de ahora en adelante lo vamos a utilizar, ¿verdad que sí?", respondió Díaz con firmeza.
La representante presentó la línea Antelios —nombre que evoca la protección "contra el dios Sol"— y destacó su tecnología patentizada Cell-O-Shield. Además de bloquear los rayos ultravioleta, explicó que estos filtros protegen contra "este tipo de rayos que producen las luces, los celulares, el iPad, las tabletas".
La recomendación fue clara: aplicar el protector solar cada mañana, reaplicarlo cada dos horas —"el cuerpo sigue sudando, entonces perdemos esas propiedades"— y evitar la exposición al sol entre las 8 de la mañana y las 4 de la tarde.
Díaz informó que los productos están disponibles en farmacias Walgreens, Walmart y farmacias de comunidad en toda la isla, con precios que arrancan desde los $17. Además, mencionó descuentos especiales: pacientes mayores de 50 años pueden acceder a un 20% de descuento los primeros martes del mes en Walgreens, y a un 10% los primeros lunes y martes en Farmacia Caridad.
"Es nuestro compromiso como compañía de La Roche-Posay y L'Oréal del Caribe que ustedes cuiden su piel", afirmó la representante, recordando que la línea está respaldada por más de 90,000 dermatólogos a nivel mundial, reconocida por la Asociación Nacional de Eczema de los Estados Unidos y avalada por estudios clínicos.