Inédito: extraen parásito de serpiente vivo del cerebro de una mujer

Una mujer de 64 años, presentaba una serie de síntomas inexplicables lo que inicialmente la llevó a un diagnóstico de neumonía.

Jhoser Bermúdez Guerrero

    Inédito: extraen parásito de serpiente vivo del cerebro de una mujer

    Lo que inicialmente se trataba de una neumonía, sorprendió a todo un cuerpo médico cuando los cirujanos se preparaban para realizar una biopsia en el cerebro de un paciente.

    Esa fue la antesala para la gran sorpresa que se llevaron un grupo de galenos quienes no esperaban encontrar un nematodo vivo y en movimiento. Este hallazgo inusual se ha informado como un caso excepcional que desafió las expectativas médicas y ha sido documentado en Emerging Infectious Diseases.

    Un descubrimiento inesperado

    A medida que los síntomas persistieron, los médicos realizaron pruebas exhaustivas a una mujer de 64 años quien presentaba fiebre, tos, dolor abdominal y diarrea, esto con el objetivo de identificar la causa de su enfermedad aguda, explorando explicaciones de enfermedades autoinmunes e infecciones parasitarias.

    La paciente fue inicialmente diagnosticada con neumonía y presentó leucocitosis, hemoglobina baja, plaquetas elevadas y proteína C reactiva muy alta (102 mg/l; referencia: <10 mg/l), sin embargo, no se había recuperado del todo de su enfermedad cuando empezaron los dolores abdominales y la diarrea, proseguidos de tos seca y diaforesis nocturna.

    "No sospechábamos en absoluto de un nematodo. Allí había algo anormal. ¿Iba a ser una lesión granulomatosa? ¿Iba a ser cáncer? Quién sabe, pero había que hacerle una biopsia, y un nematodo era lo último que se le hubiera ocurrido a cualquiera", indicó el doctor. Sanjaya Senanayake, profesor asociado de enfermedades infecciosas de la Australian National University, en Canberra, Australia.

    Un diagnóstico desafiante

    Después de numerosas pruebas y tratamientos con esteroides y otros medicamentos, los médicos no lograron identificar la causa de sus síntomas. El paciente continuó experimentando fiebre, problemas respiratorios y síntomas neurológicos, lo que finalmente llevó a una resonancia magnética cerebral y la sorprendente biopsia que reveló un nematodo en su cerebro.

    "El espécimen era Ophidascaris robertsi, un nematodo típico de la pitón alfombra (Morelia spilota). Nunca se había visto en un ser humano, y los únicos animales que intervienen en su ciclo vital son pequeños marsupiales y mamíferos consumidos por las pitones", explicó la revista Univadis.

    Una infección sin precedentes

    Este nematodo es una especie generalmente asociada con serpientes, que sin lugar a dudas se suscribió como un hallazgo sin precedentes en un ser humano. El hecho de que este parásito llegará al cerebro humano planteó preguntas sobre cómo se contrajo, siendo la conjetura más cercana, una posible ingesta inadvertida de huevos de larvas.

    Según la revista, esta mujer vivía cerca de un lago conocido por albergar pitones alfombra, por lo que los huevos podrían haber estado en las plantas que recolectó o en sus manos o utensilios de cocina.

    Ante lo que el especialista señaló: "Si se forrajea o utiliza hierbas o plantas autóctonas en recetas, sería una buena idea cocinarlas en lugar preparar una ensalada. Esto reduciría aún más las posibilidades de contraer una infección rara".

    ¿Cómo pudo llegar este nematodo al cerebro?

    El motivo de la migración del nematodo desde el intestino al cerebro de la paciente no está claro, pero se sugiere que el tratamiento prolongado con fármacos inmunosupresores pudo haber facilitado esta transición al reducir las defensas inmunológicas normales.

    "Si se reducen las barreras inmunitarias normales, es más fácil que el parásito se desplace entre los sistemas y órganos", explicó el Dr. Senanayake.

    Riesgos emergentes de infecciones parasitarias

    Este caso resalta la importancia de considerar infecciones parasitarias en el diagnóstico de síndromes inusuales, especialmente cuando se trata de síndromes hipereosinofílicos (trastornos de la sangre que se presentan cuando se tiene una gran cantidad de eosinófilos (glóbulos blancos).

    "Esto es un reflejo de cómo las poblaciones están invadiendo hábitats de los animales y estamos teniendo más interacciones entre humanos y animales salvajes, humanos y flora natural, lo que está aumentando el riesgo de que ocurra este tipo de infecciones", continuó el galeno.

    Un llamado a la vigilancia médica

    Aunque este caso es extraordinario, refuerza la necesidad de que los profesionales de la salud mantengan una alta vigilancia y busquen diagnósticos precisos en situaciones inusuales. Este caso demuestra la importancia de una evaluación completa y exhaustiva en el proceso de diagnóstico, lo que asegura un tratamiento adecuado y evita complicaciones innecesarias.

    Fuente consultada aquí.



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